
Preguntas frecuentes
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Modalidades de alquiler
¿En qué consiste la modalidad de alquiler sin patrón?
En general, se pueden alquilar sin tripulación los barcos de hasta 60 pies, siempre y cuando se demuestre la capacidad para gobernar la embarcación y se tenga en vigor la titulación náutica correspondiente para cada eslora.
¿En qué consiste la modalidad de alquiler con patrón?
En esta modalidad se contrata a un patrón, que es el que maneja la embarcación. El patrón ocupa una de las cabinas del barco y el cliente se hace cargo de su manutención durante el tiempo que dure el chárter.
¿En qué consiste la modalidad de alquiler con tripulación?
También se pueden alquilar barcos con tripulación: de vela, a motor, o goletas. Estos barcos incluyen una tripulación que se encarga de todas las labores a bordo: limpieza, cocina y servicio durante la estancia. El número de tripulantes varía y depende del tamaño del barco y del nivel de lujo del servicio.
¿Qué es una flotilla?
Una modalidad interesante, restringida a veleros y a determinadas zonas, es el alquiler en flotilla. En realidad, se trata de un alquiler de velero sin tripulación, con la particularidad de que la navegación se realiza junto a un grupo de embarcaciones de características similares, cuando no idénticas.
Estas flotillas, formadas por 10 o 12 veleros, están lideradas por una embarcación guía en la que navega una pequeña tripulación (2 o 3 personas) encargada de la logística básica: organizan el trayecto según la meteorología, ayudan en las maniobras de fondeo o amarre, se ocupan de posibles problemas técnicos que puedan surgir y actúan como guías turísticos, recomendando visitas, excursiones, restaurantes, etc.
¿Qué es un viaje por plaza o por cabina?
En la modalidad de “plaza por plaza” o “por cabina”, se alquilan literas o cabinas individuales a bordo de una embarcación con tripulación, para un viaje de duración y recorrido predeterminados. Es una oportunidad inmejorable para navegar en pareja, con un pequeño grupo de amigos o incluso solo, ya que no es necesario reunir a un grupo lo suficientemente grande como para alquilar un barco completo.
¿Qué es la navegación fluvial o en canales?
En las zonas con canales y ríos navegables también es posible alquilar embarcaciones. Su tipología es muy particular y difiere bastante de las embarcaciones diseñadas para navegar en mar abierto. Son las conocidas en Francia como penichettes: embarcaciones de fondo plano, con proa y popa redondeadas, y una caseta que ocupa buena parte de la cubierta, dándoles un aspecto más cercano al de una casa flotante que al de una embarcación tradicional.
La navegación por ríos y canales es muy tranquila y sencilla; no se requiere experiencia previa. El resultado es una navegación lenta y extraordinariamente plácida, que permite recorrer paisajes terrestres desde el agua. Una alternativa interesante y muy recomendable para un chárter en familia.
¿Qué es una "goulet" o goleta?
Son embarcaciones del tipo motovelero, normalmente aparejadas como quetche y no como goleta, a pesar de que se les conoce como "goulets" o goletas. Son pocas las que hoy en día izan su velamen para navegar, ya que la mayoría navega a motor la mayor parte del tiempo. Estas embarcaciones cuentan con tripulación.
Fianza y seguros
¿En qué consiste la fianza?
La fianza es una cantidad a modo de depósito que se deja en la base el día del embarque. Normalmente se realiza con tarjeta de crédito, bloqueando una cantidad determinada. Esta fianza cubre los daños que pudieran surgir en la embarcación durante el chárter. La fianza se devuelve al final del chárter, cuando se entrega la embarcación, siempre y cuando no se haya causado daño alguno a la misma ni falte algún equipo de la lista de check-in.
¿Qué es el seguro de fianza?
Algunas compañías ofrecen la posibilidad de asegurar la fianza, es decir, pagar un seguro que cubra posibles daños hasta el valor de la fianza. Esta cantidad es mucho menor que la fianza en sí, y se considera un gasto, no un depósito, por lo que no se devuelve al finalizar el chárter.
A pesar de asegurar la fianza, las compañías suelen exigir el depósito de una pequeña cantidad para cubrir posibles daños menores que no pueden tramitarse a través de un seguro, como la pérdida de una maneta de winche, una defensa, la falta de combustible, etc.
En el caso de las embarcaciones de lujo con tripulación, generalmente no se pide fianza. En cuanto al alquiler con patrón, las compañías tienden cada vez más a exigir un seguro de fianza para que el patrón, quien está trabajando y asume la responsabilidad sobre el barco y la tripulación, tenga su espalda cubierta ante posibles desperfectos.
Preparar el viaje
¿Qué debo llevar a bordo?
- Impermeable: dependiendo de la época del año, se recomienda llevar un traje de agua.
- Zapatos con suela que no marque la cubierta, es decir, de goma blanca. Los náuticos o deportivos son adecuados, pero no cualquier otro tipo de goma negra que deje marcas. Es importante que no resbalen.
- Cangrejeras o calzado apto para nadar o andar por las rocas, como escarpines o sandalias de plástico. Esto es útil, por ejemplo, si en un fondeadero es necesario ir a tierra a amarrar un cabo y no se quiere pisar erizos descalzo.
- Ropa cómoda, bañadores y algo de abrigo para las noches.
- Gorra con visera, gafas de sol. Si la navegación es en invierno, es imprescindible llevar traje de agua, ropa de abrigo, gorro, guantes y botas de agua, además de ropa térmica.
- En caso de llevar aparatos electrónicos que no tengan batería recargable, no olvidar pilas de repuesto.
- Y por supuesto, los “papeles”: DNI o pasaporte, billetes de avión o barco, tarjetas de crédito.
En los barcos siempre hay un enchufe de 12V tipo mechero de coche, que permite cargar la batería del teléfono móvil sin necesidad de esperar a llegar a puerto para tener 220V.
La compra a bordo, ¿qué debo comprar?
Es importante tener cuidado al hacer la compra, ya que el espacio a bordo es limitado y las neveras son pequeñas, sin congelador. Se recomienda hacer una compra más grande el primer día, con suficiente agua, bebidas y alimentos no perecederos. Es preferible evitar los recipientes de cristal; lo mejor son las latas y los envases de plástico, y es preferible que sean de tamaño pequeño. Si el destino lo permite, se pueden ir comprando más productos a lo largo del recorrido.
La mayoría de las compañías ofrecen un servicio de compra, en el que puedes rellenar una lista de productos y tenerlos a bordo cuando llegues al barco. Este servicio suele tener un coste adicional. Nosotros te asesoraremos sobre qué destinos conviene utilizar este servicio. No obstante, siempre hay un supermercado cerca de la marina.
¿Qué recomendamos llevar como "kit del patrón"?
- Navaja o herramienta multiusos: un marinero sin navaja no es nada.
- Encendedor: aunque no seas fumador, siempre es útil tener uno a bordo.
- Gafas de sol: preferiblemente polarizadas, ya que con ellas te sorprenderás de lo bien que se ven los arrecifes o los bajos a flor de agua.
- Prismáticos: aunque en el barco debe haber, no todos los tratan con cuidado.
- 5 metros de cabito de 5mm: con un cabito se pueden resolver muchas situaciones.
- Cinta americana: ideal para reparar lo que se resiste al cabito.
- Un elástico o un “pulpo”: siempre útil.
- Dos grilletes y dos mosquetones: por si acaso.
- Traje de aguas con arnés incorporado: para dar ejemplo a la tripulación en cuanto a seguridad y evitar la pereza de tener que ir a buscar el arnés.
- Aletas, gafas y tubo: complementados con un traje de neopreno fino en zonas donde el agua esté fría, por si hay que sumergirse para liberar un cabo de la hélice o solucionar cualquier otro problema.
- GPS portátil: por si el del barco falla y no se dominan los métodos tradicionales de navegación. No olvidar pilas de repuesto.
- Teléfono celular y cargador de batería: aunque hoy día casi nadie olvida esto.
- Convertidor de 12V-continua a 220V-alterna: por si no tenemos cargadores compatibles con 12V.
- Aparejo de pesca: con un elástico para atarlo al balcón de popa y amortiguar el tirón (ya que nunca hay que perder la esperanza de pescar algo grande).
- Papeleo: como el contrato de alquiler, información de contacto con la base de charter, junto con un bloc de notas, lápiz, bolígrafo y el título o carné de patrón.
¿Debo llevar botiquín?
Los barcos disponen del botiquín reglamentario según las normas de cada país, que suele contener material básico de curas y algunos fármacos muy corrientes como calmantes suaves para el dolor, pero poca cosa más. Es por ello que es conveniente llevar un pequeño botiquín personal que contenga, aparte de algún fármaco concreto que necesite alguien del grupo, los elementos más básicos de primeras curas. Ello asegura que dispondremos de lo necesario y que lo encontraremos rápidamente sin necesidad de explorar en un botiquín que desconocemos lleno de productos etiquetados en otra lengua (como el griego, por ejemplo).
Entre las cosas básicas y que ocupan poco espacio, podemos citar:
- Desinfectante a base de yodo.
- Puntos de sutura adhesivos.
- Apositos para pequeñas heridas (los hay resistentes al agua).
- Apositos con vaselina para quemaduras (tipo Linitul).
- Venda elástica y normal.
- Esparadrapo.
- Pomada para picaduras (insectos, medusas).
- Calmantes para el dolor.
- Pastillas antimareo.
- Antidiarreicos.
Recordar también llevar crema de protección solar.
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