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Aproache Yachting
Carta náutica de las islas Cícladas con la ruta de la travesía

Travesía desde Lavrion por las Cícladas por Alejandro Preller

8 min de lecturaGrecia

Aproache Yachting ha sido nuestra empresa de confianza para alquilar barcos desde hace ya más de 20 años. Ellos nos propusieron el alquiler de un Oceanis 41.1 en Lavrion, que resulta ser una base de partida más cercana a las islas Cícladas, con buenos supermercados y tabernas donde hacer las compras y comer el primer y el último día. También tiene buena comunicación en autobús y taxi con el aeropuerto de Atenas, y está menos masificada.

El personal de Dream Yacht fue muy amable y profesional con el papeleo, el inventario y el check-in del barco, y nos dio un briefing sobre las islas. Aunque ya teníamos un plan de travesía por las Cícladas: Kea, Kithnos, Serifos, Sifnos, Kimolos y Milos, que, como siempre en todos los destinos que hemos navegado, nos había recomendado Joaquín Vázquez, de Aproache, que asesora muy bien sobre todos los destinos del mundo. Si el pronóstico era bueno y no señalaba el temido meltemi, como así ocurrió, podríamos disfrutar de una navegación de ensueño.

Pueblo blanco junto al puerto, al pie de unas montañas rocosas, visto desde la cubierta del velero

También se puede alquilar un barco directamente en Paros, en el centro de las Cícladas, aunque Lavrion resulta más interesante como base de alquiler de veleros y catamaranes: si sopla un meltemi fuerte en las Cícladas, siempre queda la opción de poner rumbo a los golfos Sarónico y Argólico, donde sopla con menos intensidad.

Domingo, 11 de junio

Largamos amarras a las 10:25 y, después de izar y trimar velas pasando la bocana del puerto, amurados a babor con un viento del NW de 12 nudos y a un descuartelar, pusimos rumbo 160º al cabo sur de la isla de Makronisos. Buena sensación la de surcar el mar nuevamente a vela, a casi 5 nudos en la corredera. A las 11:50 alcanzamos el cabo; a lo lejos vimos el cabo Sounion a estribor, que veríamos más de cerca a la vuelta. Decidimos poner rumbo 130º directamente al norte de Kithnos y dejar la cercana isla de Kea para la vuelta. Con mejor viento, al no desventarnos ya Makronisos, y a un través, subimos a 6 nudos. A las 13:00 cae el viento, pero a las 14:30 vuelve y retomamos el rumbo a vela a unos buenos 5 nudos. Llegamos a la bahía de Kolona, en Kithnos, cuya entrada solo se ve a pocas millas, también gracias a las motoras que entran y salen. Fondeamos a las 16:00, después de unas 23 millas desde Lavrion.

También se puede entrar más al sur, en Fikiadas, en el mismo enclave y separada de Kolona por un istmo de arena. Ambos sitios tienen buen fondeo y están protegidos de los vientos del norte.

Lunes, 12 de junio

Comprobamos que el fondeo en Kolona es muy bueno y, después de un baño y un desayuno glorioso en la bañera, salimos de la bahía a las 10:15. Con un buen viento del NW de 10 nudos trimamos velas a un descuartelar para un rumbo de 190º, en paralelo pero algo apartados de la costa oeste de Kithnos, con la idea de continuar siempre al sur hasta la isla de Serifos. A las 11:55 dejamos a babor Agios Dimitrios, el cabo más al sur de Kithnos, y continuamos más o menos con el mismo rumbo hacia Agios Kiklops, al sur de Serifos.

Vista de la costa de Serifos con su pueblo blanco en lo alto de la colina y veleros en el puerto

Hacia las 14:30 viramos al este, favorecidos por el viento del NW, para pasar al sur del cabo, y tuvimos la suerte de ver un par de delfines que cruzaron rápidamente nuestra proa y desaparecieron igual de deprisa. La isla nos desventaba un poco, pero continuamos a vela y a las 15:36 fondeamos en la bahía de Koutala, en el sur de Serifos, con excelente resguardo del viento. Baño en aguas de color turquesa y comida.

A las 17:15, ya a la salida de Koutala, pusimos rumbo 130º directos al puerto de Kamares, en Sifnos, con el viento algo más flojo pero siempre a vela. La entrada a Kamares está muy escondida en los acantilados, pero a medida que te acercas se ve la pequeña torre blanca de un faro en la ladera norte de la entrada y algunas casas blancas en la ladera sur. Sin posibilidad de amarre en la pequeña marina, donde dos o tres catamaranes ocupan mucho sitio, fondeamos en la bahía frente a la playa a las 19:30.

En la calle principal de Kamares hay una amplia oferta de restaurantes, todo muy turístico, pero recomendamos Simos, una taberna griega típica con buenas especialidades de la isla, de la que dicen que tiene la mejor cocina de las Cícladas.

Martes, 13 de junio

Desde Kamares se puede visitar Kastro, al este de Sifnos, pero después de una pequeña compra en el pueblo decidimos seguir con nuestro plan de llegar a Milos, para tener al menos tres días para la vuelta, que sería con el viento en contra.

Acertamos de pleno, porque al salir de la bahía de Kamares tuvimos el mejor viento hasta el momento: 20 nudos de aleta, que disfrutamos hasta ver en la corredera 7 nudos mantenidos con picos de 8. Con rumbo 190º alcanzamos muy pronto el norte de la isla de Kimolos y preparamos con tiempo la trasluchada frente a su costa para dirigirnos al este y pasar por el canal entre Poliegos y Kimolos.

Formaciones rocosas que emergen del mar azul intenso, vistas desde la cubierta del velero

Casi al llegar a la costa de Poliegos, pasado el través del canal, trasluchamos de nuevo para entrar en él con rumbo sur. El paso entre islas a vela es una gozada y muy marinero. En el extremo sur del canal hay un par de islotes que salvar y hay que tener cuidado con unos bajos en la costa de Kimolos. Fondeamos en Ormos Pirgonisi, al sur de Kimolos, a las 14:30, en aguas transparentes de color turquesa y muy resguardados del viento. Baño y comida.

Por la tarde cruzamos a vela el estrecho entre Kimolos y Milos, pendientes de la sonda, que llega hasta los 8 o 9 metros, y nos dirigimos a Adamas, en Milos, donde fondeamos a las 19:30.

Miércoles, 14 de junio

Adamas es muy turístico, pero la noche anterior cenamos muy bien. La salida de Milos por la larga bahía, con pequeños enclaves en la costa, pueblos blancos en las alturas, rocas e islotes, es uno de los parajes más bonitos de la travesía.

Iniciamos el regreso al norte con la idea de volver por el este de las islas y recalar en sitios distintos a los de la ida. Pusimos rumbo al puerto de Serifos como primer destino, con vientos del NW de entre 10 y 12 nudos que nos obligaron a ceñir dando bordos largos. Comida de bocadillos en el barco. Por la tarde el viento no acompaña: cae y rola varias veces, así que decidimos poner motor y entramos en el puerto de Serifos, al sur de la isla, a las 18:00. Como siempre, fondeamos al no haber amarres. El fondeo es bueno y está protegido de los vientos del norte. Igual que en Kamares y en Milos, hay muchos restaurantes y tabernas a la orilla del mar. Cenamos bien.

Velero escorado navegando con viento fresco por el Egeo, con la vela desplegada

Jueves, 15 de junio

Hoy tenemos unas 30 millas por delante, siempre al norte, porque queremos llegar a Kondouros, en Ormos Kavia, al suroeste de Kea, para estar cerca de Lavrion el último día.

Saliendo de Livadi, el puerto de Serifos, con la mayor y a motor pasamos los cabos del sur de la isla. A las 10:15, ya libres de ellos, pusimos rumbo norte a Kithnos a motor, obligados por el viento del norte. Al alcanzar la isla decidimos entrar en Loutra, en el norte, para bañarnos y comer. Una bahía pequeña, muy agradable y tranquila, con pocos barcos y buen fondeo en 5 metros.

A las 16:00 levantamos el fondeo, pasamos el cabo Kefalos, en el norte de Kithnos, y pusimos rumbo 270º al cabo Tamelos, al sur de Kea, ahora a vela con un viento del NW de unos 8 nudos que iba subiendo, y nublado. Al acercarnos al cabo cayeron algunas gotas, pero no vimos venir el chubasco al doblarlo, porque justo antes la isla nos desventaba, y nos sorprendió con todo el trapo: 30 nudos de viento en segundos. Con gran dificultad tomamos un rizo en la mayor y recogimos el génova, que no paraba de flamear, pero al final lo conseguimos y pusimos rumbo a Kondouros, en la costa sureste de Kea. En plena maniobra, ya con la situación controlada pero con mucho viento, se rompió el cabo de la neumática. Afortunadamente nos dimos cuenta y pusimos a uno de nosotros a no perderla de vista, como en un «hombre al agua». Pusimos motor, la recuperamos al segundo intento y la subimos al barco. Buena experiencia: el barco, perfecto, y no se rompió nada. No conviene llevar la neumática a remolque, precisamente para evitar sucesos como este. Error nuestro, afortunadamente sin consecuencias.

A las 19:30, todavía con mucho viento, fondeamos largando toda la cadena en Kondouros. Cenamos un marmitako en el barco y el viento calmó.

Viernes, 16 de junio

Hoy terminamos y solo nos queda volver a Lavrion, unas 15 millas. Así lo planificamos porque dos de los tripulantes tenían el vuelo a Madrid por la tarde. Tardamos en levantar el fondeo, ya que habíamos largado toda la cadena, y como el pronóstico era de unos 19 nudos salimos con un rizo en la mayor. A las 10:10, a la salida de la bahía, pusimos rumbo 290º al sur de Makronisos y trimamos velas a un través: buena navegación, a 6 o 7 nudos. En menos de dos horas pasamos el cabo, tuvimos que ceñir y estuvimos dando bordos entre la isla y el continente, disfrutando de las viradas hasta alcanzar la bocana del puerto de Lavrion. Excelente final a vela. Llegamos al muelle y amarramos a las 13:30.

Fin de la travesía.

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